viernes, 10 de julio de 2009

El Precio Justo


El precio está determinado por lo que el mercado está dispuesto a pagar por ella en ese momento. La propiedad vale por lo que es y el lugar en que está emplazada.

El propietario tiene que estar convencido de que el valor de su propiedad es independiente a la cuantía de sus problemas, los que no necesariamente se solucionarán con la venta de la propiedad.

Los factores que influyen en el valor de un inmueble son su superficie total, su ubicación, su estado, su antigüedad, la orientación, sus usos alternativos (Plan Regulador), así como los servicios con los que cuenta el barrio (colegios, transportes, centros comerciales, etc.). También hay elementos que juegan en contra, tales como: cercania a antenas celulares, a entrada de colegios, a edificios. Y en departamentos también influyen características como el piso, los equipamientos del edificio (estacionamientos, piscina).

Más allá de la capacidad de los agentes inmobiliarios o de la presentación de la vivienda, el precio final sigue siendo una de las piezas clave que determinarán su tiempo de venta.

Una buena manera de conocer si el precio se ajusta al mercado es compararlo con el de viviendas de características similares; eso sí, siempre que se hayan vendido, ya que si no se corre el riesgo de poner un precio demasiado alto.

Home Office Soluciones Inmobiliarias es capaz de proporcionarle esta importante información, elaborando para nuestros clientes un Historial de Ventas Efectivas, de propiedades similares que se han inscrito en el Conservador de Bienes Raíces. Esto abarca información de propiedades equivalentes en la misma calle en donde se encuentra la propiedad, como también de todas las del sector donde existan similares. Con esto puede contar con la valiosa información de los valores que efectivamente se han escriturado las compraventas, facilitando la determinación del Precio Justo.


Para que una propiedad se venda “bien y rápido”


El tiempo desde que una propiedad sale al mercado hasta que es vendida normalmente va desde los 3 a 6 meses y hasta 1 año, siempre que esté en las condiciones apropiadas y en su precio justo.

Sin embargo, hay que preocuparse de algunas sencillas medidas que nos pueden ayudar a reducir sensiblemente este periodo y harán que el tiempo de venta se reduzca fuertemente.

  • Hacer que la vivienda sea lo más atractiva posible para los potenciales compradores. Cada vez que uno quiere comprar algo, quiere que se vea perfecto, es por esto que, debemos ponernos en los pantalones del potencial comprador y ofrecerles el mejor producto que podamos. Se debe hacer una inspección completa de la propiedad, la que suele revelar imperfecciones que podrían obstaculizar la venta. Además de repararlas, se pueden hacer pequeños trabajos estéticos. En muchos casos, pintar puertas y paredes o pequeñas reparaciones pueden significar una gran diferencia. No vale la pena meterse en obras mayores, que abordarán los nuevos propietarios según sus gustos y necesidades.
  • Los posibles compradores deben ser atendidos de la mejor manera Es muy importante que sea atendido por un especialista, quien lo podrá orientar respecto de todas las consultas.
  • Si todavía se está viviendo en la propiedad, hay que tener cuidado con el orden y la limpieza. Conviene retirar todos los muebles innecesarios para dar una mayor sensación de amplitud. Si está vacía, no puede haber cables fuera de su sitio o restos de la mudanza. También es importante cuidar del olor.